• 26/11/2018
    • La guía perfecta para ser un corredor rockero

    • Y disfrutar de la mejor manera posible el Medio Maratón Rockero de Villaverde

      Los rockeros también corren. Y en Madrid su carrera preferida es el Medio Maratón Rockero de Villaverde, que este año 2018 se celebra el día 9 de diciembre. Aunque está claro que no es una carrera excluyente. Nadie se queda fuera por no escuchar rock. Pero ese día las guitarras y los trepidantes ritmos de batería toman el protagonismo.

      Prueba de sonido (previa y calentamiento)

      El corredor rockero protagonista de nuestro Medio Maratón se levanta con actitud decidida e impetuosa el día de la carrera. Ve la carrea como un concierto. Se imagina que va a ver a Metallica o cabalgar sobre las notas de “Knights of Cydonia” de Muse.

      El corredor rockero pone una canción de AC/DC mientras se ducha y tararea “Highway to hell” de camino a la puerta. En el metro, o en el coche, cuando se dirige a la carrera, mueve la cabeza al ritmo de Bohemian Rhapsody y grita “Bismilah!” y “Galileo!” a grito pelado, como en “Wayne’s World”.

      Cuando llega a la zona de salida, en el Auditorio de El Espinillo, saluda a los colegas corredores con una sonrisa y un saludo efusivo. Va a ser un gran día. La música que suena en la megafonía de la carrera le va poniendo a tono y mientras calienta correteando arriba y abajo la Calle Unanimidad va cantando “Agradecido” de Rosendo, que es del barrio de aquí al lado.

      Salta al escenario (la salida)

      En la salida salta y grita con la masa de corredores cuando se está dando la cuenta atrás y levanta los brazos con los dedos en la famosa posicion de los “cuernos” que popularizó Ronnie James Dio.

      Como era de esperar, cuando suena el disparo su actitud rockera y entusiasta le juega una mala pasada. Alentado por el ambiente de excitación colectiva y espoleado por la salida cuesta abajo, se lanza corriendo como si fuera Bruce Dickinson haciendo sprints sobre el escenario mientras canta “Run to the Hills”. Pero, ¿qué importa? “Hemos venido a darlo todo”, piensa.

      Clímax musical (en plena carrera)

      Durante la carrera, el concierto se toma sus momentos calmados. Suena una balada cuando, en el kilómetro 5, se da cuenta de que su salida ha sido demasiado “heavy”. Es el momento de calmarse y reponer fuerzas. Porque lo realmente “cañero” está al final. Es en la última parte de la carrera donde saca su vena más rockera y, brazos en alto, como si estuviera animando a Bruce Springsteen en pleno “Born tu Run”, cruza la meta del auditorio de El Espinillo. Y cuando lo hace, hinca una rodilla en el suelo, pone los brazos en posición de “air guitar” y se marca el solo de “Sweet child o’ mine” imitando a Slash.

      En el backstage (el post)

      Tras recoger el avituallamiento y cambiarse, el corredor rockero se reencuentra con los colegas y comenta que esto de participar en una carrera con actitud y de barrio mola mucho. Pero hay que rematarlo tomando alguna cerveza, “que nos la hemos ganado”. Y se van al bar, de barrio, que en Villaverde hay muchos, de los genuinos, de esos en los que te encuentras como en casa. Allí, mientras comentan la carrera y toman unos tragos de “birra”, se relajan como después de un concierto. Se han desfogado, han brincado, han corrido, se han cansado... y ahora, mientras escuchan en el bar “No hay tregua”, de Barricada, ya están hablando de cuándo será el próximo ‘bolo’.

  • << Volver
    • Dirección técnica

      Agrupación Deportiva Marathon
    • Comunidad de Madrid
    • Cartel de la carrera